El IMCP prevé mayor precisión fiscal y retos laborales rumbo a 2026
- 17 dic 2025
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Ciudad de México.- Ante los cambios fiscales y laborales previstos para los próximos años, el Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) anticipó un escenario complejo hacia 2026, marcado no por una fiscalización más agresiva, sino por una mayor precisión en la recaudación, impulsada por el uso intensivo de tecnología y bases de datos más completas por parte de las autoridades.
Representantes del gremio señalaron que actualmente existen más herramientas para determinar con mayor exactitud los impuestos a pagar, lo que reduce las “ventanas de oportunidad” que antes permitían correcciones extemporáneas o pagos espontáneos. En este nuevo contexto, advirtieron, las aproximaciones y estimaciones dejan de ser viables y el cumplimiento fiscal deberá basarse cada vez más en la realidad financiera de los contribuyentes.
Desde la perspectiva del IMCP, este entorno representa un reto, pero también una oportunidad para el sector contable, que deberá apoyarse en tecnología, análisis de datos e incluso programas de inteligencia artificial para generar información clara y oportuna que permita a las empresas tomar mejores decisiones.
En el ámbito laboral, los contadores reconocieron que el aumento al salario mínimo tiene un efecto positivo al inyectar recursos directamente al consumo interno; sin embargo, también genera una “cascada inversa” de costos. Explicaron que al elevarse el salario más bajo, se presiona al alza el resto de los niveles salariales dentro de las organizaciones, encareciendo de manera general la mano de obra.
Si bien consideraron que este incremento responde a una deuda social impostergable, alertaron sobre su combinación con el abaratamiento de tecnologías innovadoras, lo que podría acelerar la sustitución de empleos por procesos de automatización. Ante este panorama, subrayaron la necesidad de apostar por la capacitación, la especialización y la redefinición de perfiles laborales.
Otro riesgo latente, advirtieron, es el crecimiento de la informalidad, especialmente entre pequeños y medianos negocios que enfrentan mayores costos. Señalaron que aún son limitadas las acciones para reducir este fenómeno, lo que podría incentivar a algunos empresarios a replantear sus esquemas de operación fuera de la formalidad.
Finalmente, el IMCP concluyó que los próximos años estarán marcados por mayores exigencias fiscales, un encarecimiento laboral inevitable y la necesidad de adaptarse a un entorno tecnológico más avanzado, donde el cumplimiento oportuno y la planeación serán clave para la viabilidad de las empresas.

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